POLIPOS ENDOMETRIALES
Son muy comunes en mujeres que han superado la menopausia. Habitualmente no causan problemas o éstos son muy escasos. A menos que haya síntomas, los pólipos no son detectados. Sin embargo las mujeres que los desarrollan, pueden ser propensas a padecer pólipos endometriales y necesitarían ser observadas para evitar recurrencias.
Normalmente, no son peligrosos. No obstante, pueden ser el inicio de un cáncer. La mayoría de los médicos recomiendan extirparlos.

Descripción
Se trata de una masa de tejido que se abulta o proyecta hacia fuera desde la superficie normal de la piel o del tejido interno. Esto es normalmente el resultado de una inflamación, degeneración del tejido local o un tumor, el cual puede ser de naturaleza benigna o maligna.
La mayoría de ellos no son peligrosos, pero pueden ser alarmantes porque suelen causar hemorragias vaginales anormales; sobre todo después de la menopausia.

Consideraciones
Cualquier pérdida anormal de sangre vaginal, sobre todo después de la menopausia, debe ser investigada lo antes posible. En mujeres mayores, ese síntoma es la señal más común de cáncer de útero o cérvix. En las jóvenes, puede indicar tanto aborto como cáncer, o señalar una infección u otra enfermedad potencialmente grave de los órganos reproductores.

Causas
Las causas son aún desconocidas. Sin embargo:

  1. Son más comunes después de la menopausia
  2. Parecen estar relacionados con los cambios hormonales que ocurren cuando los ovarios dejan de funcionar
  3. Pueden tener relación con la hiperplasia endometrial.

Signos y Síntomas
Los síntomas que acontecen ante la presencia de pólipos endometriales son:

  1. Hemorragia menstrual excesiva
  2. Periodos menstruales más frecuentes de lo normal
  3. Periodos menstruales más largos de lo normal
  4. Hemorragia vaginal después de la menopausia
  5. Hemorragia vaginal entre periodos
  6. Cólicos durante o entre periodos

Llamando al Médico
Ante cualquier anomalía menstrual que dure más de dos ciclos, debería ser investigada por un ginecólogo. Además, cualquier hemorragia vaginal que se presente después de la menopausia, requiere la consulta a un médico para descartar un posible cáncer.
En muchas ocasiones, tanto el diagnóstico como el tratamiento requieren un legrado uterino, sobre todo si hay fuertes hemorragias o anomalías en la menstruación.