OSTEOPOROSIS POSTMENOPAUSICA
Aunque los huesos parecen duros y estables están en un constante estado de renovación. Existen dos tipos de células, osteoblastos y osteoclastos, involucrados en este proceso. Los osteoblastos forman el hueso, mientras que los osteoclastos lo descomponen, en un proceso llamado reabsorción. Normalmente estas funciones están en equilibrio, manteniendo la densidad y fuerza ósea estable. Después de los 40 años, sin embargo, el proceso tiende a desequilibrarse y la reabsorción supera la formación ósea.
Descripción
La osteoporosis es un estado que ocurre cuando aparece este desequilibrio. El resultado es un adelgazamiento progresivo de los huesos que puede llevar a fracturas e incapacidad física.
Millones de personas en el mundo sufren esta enfermedad. Aunque puede ocurrir en ambos sexos es mucho más común en las mujeres que en los hombres. Las mujeres que ya han pasado la menopausia, en particular, tienen un alto riesgo de desarrollarla. Aproximadamente entre la tercera parte y la mitad de las mujeres postmenopáusicas padecen esta enfermedad.
Consideraciones
La osteoporosis seria hace que los huesos, especialmente la cadera, muñeca y columna, se vuelvan vulnerables a fracturas a la más mínima presión.
Las fracturas y compresión de la columna vertebral disminuyen la estatura y producen la típica apariencia encorvada de los ancianos que se desarrolla en mujeres con osteoporosis.
Causas
El estrógeno, hormona femenina, tiene un importante papel en la absorción de calcio para la formación ósea. Esta hormona disminuye marcadamente después de la menopausia, ocasionando una rápida pérdida de masa ósea.
Otros factores que impiden la formación ósea incluyen:
Además, ciertas enfermedades pueden causar osteoporosis secundaria. Éstas incluyen hipertiroidismo, hiperparatiroidismo y mieloma múltiple.
Signos y Síntomas
Los principales síntomas durante la menopausia son:
Llamando al Médico
Si sabe que ha habido casos de osteoporosis en su familia, discuta el problema con su médico alrededor de los 40 años.
Las mujeres sin antecedentes familiares también deberían comentar a su médico los posibles riesgos, aunque la consulta sobre este tema puede esperar hasta que llegue la menopausia. Sin embargo, si nota que le sale una protuberancia en la espalda, pida cita con el doctor.