ORQUITIS
La orquitis es la inflamación del tejido testicular con la presencia de leucocitos dentro y fuera de los túbulos seminíferos. Su presentación aislada es rara, observándose frecuentemente asociada a la inflamación del epidídimo, como epididimoorquitis.
Descripción
La orquitis es un proceso inflamatorio limitado al testículo, pudiendo afectar a ambos en forma sincrónica.
La fiebre urleana (parotiditis), representa uno de los pocos ejemplos de orquitis verdadera. Se presenta como una complicación de dicho cuadro sobre todo en los adolescentes y adultos jóvenes, siendo de rara presentación en los niños. El virus de la parotiditis, además de afectar a las parótidas (glándulas salivales), en el 15 al 20% de los casos compromete a los testículos.
Diversas bacterias pueden afectar a los testículos, a los cuales llegan por vía sanguínea durante procesos de diseminación general a través del sistema circulatorio. Las bacterias más frecuentemente encontradas como responsables son: Escherichia coli, Klebsiella pneumoniae, Estreptococos, Estafilococos y Pseudomona auriginosa.
Causas
Infecciones en otras partes del cuerpo, pueden causar orquitis. Si usted tiene paperas provocadas por un germen llamado virus, puede presentar orquitis. Las bacterias de un epidídimo infectado, pueden viajar hacia los testículos. Esto también puede provocar orquitis. Una lesión en sus testículos también puede causar orquitis.
Consideraciones
La orquitis puede dañar uno o los dos testículos, causar infertilidad y disminuir el tamaño del órgano.
Signos y Síntomas
Diagnóstico
El médico palpará cuidadosamente el escroto inflamado. Como los síntomas de la orquitis son similares a los de la epididimitis y otras enfermedades que afectan a los testículos, su médico también puede analizar orina y realizar otros tests, para poder identificar una posible infección asociada.
Tratamiento
El tratamiento de la inflamación testicular consiste en la realización de reposo, elevación del escroto y colocación de hielo en el lado afectado. Con la administración de analgésicos y antiinflamatorios se consigue una buena respuesta, aliviando el dolor y disminuyendo la inflamación.
En algunos hombres, el cuadro cede en alrededor de una semana sin ninguna secuela, pero en otros, luego de desaparecida la inflamación el testículo afectado puede quedar más pequeño que el opuesto y muy sensible al tacto durante varios años.
Los antibióticos están indicados cuando los agentes responsables son bacterias; si son utilizados en forma temprana pueden prevenirse secuelas importantes.
Prevención
Una autoexploración puede detectar la presencia de un posible crecimiento o tumor dentro del escroto. El descuido en la rapidez de acudir al médico para ver si el dolor está o no asociado al crecimiento es muy desaconsejable. Por lo tanto si se descubre un bulto visite a su médico sin esperar.